Hoy es otro de esos días en que de tan mundano, no encuentro nada relevante qué decir.
Al final, pareciera que los hombres sólo son un mal necesario por ratos, cuando quieres abrazos, besos, calor y compañía; el resto, se puede obtener sin ellos.
El hombre "de mis sueños" ya pasó por mi vida, de modo que el resto de ellos servirá sólo como relleno para mi cama, por un rato que bien dure más o dure menos, será pasajero y un puesto que luego será ocupado por algún otro que pueda cubrir lo que quiera de él en el momento.
Usables, descartables, recicables, prescindibles.
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